viernes, 4 de marzo de 2011

Uno de los nuestros

 
 
GASPAR LLAMAZARES-PÚBLICO-04
mar 2011
La Política, con mayúsculas, llora la pérdida de Enrique Curiel, que se fue prematuramente. Su desaparición a los 63 años supone una marcha muy temprana, como temprana fue su incorporación a la lucha por la libertad en unos años donde quien lo hacía se la jugaba de verdad, más allá de retóricas, luchas a toro pasado o reivindicaciones de un manido “yo estuve allí” que en otros nadie recuerda.
El sentido e improvisado homenaje que se le rindió en un abarrotado tanatorio de La Paz, donde sus seres queridos le velaban antes de devolverle a su amada Galicia, fue una clara demostración, quizá un poco tardía, del respeto que muchos mantenían tanto a su persona como a sus ideas y, sobre todo, a una integridad y cordialidad a prueba de problemas, deslealtades, olvidos e, incluso, de la enfermedad.
Se pudo ver a mucha gente. Sin duda no estaban todos los que son, pero los que se aventuraron a llegar al tanatorio por la carretera de Colmenar en una tarde especialmente gris y triste estaban allí de corazón, mirando no sólo al pasado sino al futuro que nos aguarda y que a él le hubiera gustado saber, sin duda, qué cambios nos depara, para bien o para mal.
Tengo pocas dudas de que pensamientos muy similares debían pasar por la cabeza de los representantes de las instituciones del Estado allí presentes, de los ministros y del amplio abanico de políticos, universitarios, docentes y sindicalistas, entre ellos destacados militantes de aquella generación del PCE y de Izquierda Unida que fueron sus compañeros de lucha.
De entre las muchas cosas que he oído de él en las últimas horas me quedo sin dudarlo con la definición de su compañera Carmen, para quien Enrique fue “un buen hombre, un buen amigo, inocente a veces y muy sensible, que quería mucho a su país y que por este luchó toda su vida”.
Para muchos puede que fuera una sorpresa, pero para los que le conocían mejor está claro que no. Resulta que en la hora de la verdad, cuando un simple gesto puede ayudar a resumir una vida, su militancia en el PCE marcó para siempre su trayectoria vital. Por su expreso deseo su féretro permaneció cubierto con la bandera de “el Partido”, como lo seguimos llamando aquellos que saben de lo que hablo.
Espero que no sea tarde para decirlo, pero a Enrique Curiel no le hemos hecho justicia. Fue un político muy desaprovechado, al que nadie más allá de su familia ayudó a superar las contradicciones que le impuso la propia Transición. Está muy claro que no fue un iluminado, pero sí fue un hombre valiente que, en momentos clave, cuando hay que hacerlo, demostró tener un firme ideario político, para unos acertado y para otros fallido, pero que era el suyo y al que fue fiel hasta el final.
José Bono, presidente del Congreso y compañero de filas en el PSOE, consideró en ese homenaje que a Enrique se le negó el amparo en el último partido donde refugió sus soledades. El tiempo, sin duda, coloca las cosas en su sitio, pero en estos momentos puede decirse ya que con su hacer y con sus ideas representó tanto desde Izquierda Unida, como luego desde el PSOE, la pulsión de unión de la izquierda, de su necesaria apertura y renovación, y siempre desde el diálogo y la amabilidad.
Tengo muy presente que en su intensa y fulgurante trayectoria política, Enrique Curiel pudo combatir desde distintos frentes, pero nunca cambió de trinchera.
Fue hijo del catedrático de Lengua Francesa Luis Curiel, un intelectual de izquierdas perseguido por el franquismo. A este propósito, en su homenaje se recordó la carta que le remitió Enrique a Bono en 2008 para responder a quienes desde la ultraderecha le criticaron por buscar el cadáver de su tío Eugenio, un sacerdote fusilado en julio de 1936 cuando se presentó ante los franquistas para solicitar que no mataran a su hermano Luis, apresado por sus ideas progresistas. La misiva era toda una declaración de principios y decía que la reconciliación “no puede ser de sólo una parte” y que “la indignidad, cuando desenfunda, no tiene límites”.
El 23-F, cuando Tejero ocupó el Congreso de los Diputados con un grupo de guardias civiles con las intenciones que todos ya sabemos, Curiel era secretario del Grupo Parlamentario Comunista. Logró escapar del golpe saltando por una ventana y esa noche participó en la red que se tejió entre los partidos para salvar a la democracia en peligro. Como tantos otros, no tuvo ninguna duda de lo que había que hacer, para bien o para mal, tampoco en ese momento. Y no esperaba que nadie se lo agradeciera ni reconociera, creía que había que hacerlo y punto.
En medio de muchas dificultades, fue honrado hasta el final. Ha muerto lúcido y pobre, con escasos recursos económicos, negando con su vida la perversa asociación entre política y corrupción. Al final, seguía siendo el mismo de cuando, junto a Pilar Bravo, lideró la organización universitaria del PCE y fue detenido, torturado y desterrado; el mismo que fue compañero del estudiante Enrique Ruano, asesinado por la Policía de la dictadura, e igual que cuando la Política –de nuevo con mayúsculas– le dejó varias muescas por ejercerla con dignidad, como el tiro que recibió de la Brigada Político-Social por manifestarse a favor de la liberación de Santiago Carrillo, en 1976, tras su retorno clandestino de Francia.
Enrique, al otro lado de la izquierda, fue siempre uno de los nuestros.


Gaspar Llamazares es portavoz parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso
Ilustración de Mikel Casal

jueves, 3 de marzo de 2011



Emotiva despedida de “viejos camaradas” a Enrique Curiel

nuevatribuna.es | agencias | 02.03.2011

Al acto, celebrado en el Tanatorio de la Paz asistieron el presidente del Congreso, José Bono y el ex secretario general del PCE Santiago Carrillo, entre otros dirigentes.



El presidente del Congreso, José Bono, y el ex secretario general del PCE Santiago Carrillo han intervenido en el acto de despedida brindado a Enrique Curiel por sus familiares, amigos y compañeros, y que ha servido para homenajear a "todos los comunistas que tanto hicieron por la libertad".
El madrileño Tanatorio de La Paz ha sido el lugar donde se ha desarrollado la emotivo despedida del ex vicesecretario general del PCE y ex parlamentario del PSOE Enrique Curiel, quien falleció la madrugada del miércoles a los 63 años. Sus restos mortales serán trasladado a su ciudad natal, Vigo, donde será enterrado.
A la despedida han asistido, entre otros, los ministros Ramón Jáuregui, Leire Pajín y Rosa Aguilar; el presidente del Senado, Javier Rojo; políticos como Gaspar Llamazares, Eduardo Madina, Txiki Benegas o Jaime Lissavetzky; y amigos y compañeros como Cristina Almeida o Rodolfo Martín Villa.
Bono, que ha trasladado a la familia el pésame del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha destacado que Curiel era una persona "auténtica, soñadora e inocente" --"lo engañó quien quiso", ha dicho-- y ha lamentado que "no se hiciera justicia" con su compañero, al que conoció en la etapa del PSI. "Pudo hacer más cosas, y mejor, que lo que otros hemos sido", ha apostillado.
El presidente del Congreso ha desvelado que unos días antes de fallecer, Enrique Curiel le reconoció que no tenía dinero ni para pagar las curaciones médicas para combatir su enfermedad, lo que ha aprovechado Bono para reprochar que algunos "demagogos" sostengan que "todos los políticos son iguales".
Según Bono, Curiel forma parte de los comunistas españoles que quedarán en la memoria colectiva por su "ejemplo de dignidad", y sin los que "no se hubiese podido acabar con la dictadura". Una generosidad, ha añadido, que también se dio en algunos hombres y mujeres del régimen de Francisco Franco.
Tras dar las gracias al PCE, Bono se ha dirigido específicamente a Santiago Carrillo. "Con tu vida", le ha dicho, "representas a muchos de los que murieron por esa causa". El presidente del Congreso ha leído fragmentos de una carta que le envió Curiel en octubre de 2008, molesto por que le criticaran por reclamar que quisiera encontrar los restos de un familiar fusilado durante la Guerra Civil. "La indignidad cuando desenfunda no tiene límites", le escribió Curiel a Bono.



"DESPEDIDA DE LOS VIEJOS CAMARADAS"
Carrillo, que ha despedido a Enrique Curial "en nombre de los viejos camaradas", ha lamentado que éste haya fallecido "cuando todavía podía haber hecho muchas cosas" debido al "injusto reparto de la salud". El veterano político ha recordado la primera vez en la que coincidieron en una reunión en París con jóvenes comunistas. "Era un muchacho grande, bello, entusiasta, de gran claridad y fuerza", ha recordado.
Según el exdirigente del PCE, Curiel padeció el mismo "drama" que muchos de los miembros de su generación que tuvieron "dificultad para ubicarse políticamente" con la llegada de la democracia. "Siempre mantuvo las mismas ideas", ha continuado, "ha vivido como un político honesto sin haber metido la mano nunca en algún lugar peligroso".
"No lo olvidaremos nunca", ha concluido Carrillo, "hoy tenemos una lágrima en los ojos por su prematura desaparición".
Enrique Curiel.

Del blog de J.Luis López Bulla.

lopezbulla.blogspot.com

miércoles, 2 de marzo de 2011

Enrique Curiel, un comunista templado.

El diputado realizó toda la travesía de la transición democrática con el PCE

JOAQUÍN PRIETO - EL PAÍS - 02/03/2011
Enrique Curiel, un comunista templado que trató de sobrevivir políticamente en el PSOE durante las dos últimas décadas, falleció esta madrugada en el hospital universitario Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid) a los 63 años de edad, como consecuencia de un cáncer. La muerte temprana de Curiel evoca la vida de una persona que vivió intensamente las crisis que han azotado a las organizaciones de izquierda en España, convirtiendo la trayectoria de un buen profesor de Ciencia Política y exvicesecretario general del PCE en una de las muchas personas a las que el PSOE atrajo a sus filas sin darles un papel a la altura de sus potencialidades y conocimientos. No obstante, en la legislatura anterior fue secretario general del grupo parlamentario socialista en el Senado.
Curiel era un joven universitario cuando entró en el PCE de la clandestinidad, en 1969, organización enfrentada de forma efectiva con el franquismo dentro de España, pero dominada desde fuera del país por Santiago Carrillo, Dolores Ibarruri y otros veteranos, muchos de ellos procedentes de la guerra civil. Curiel realizó toda la travesía de la transición democrática con el PCE. Trató de no verse implicado en la primera crisis de los "renovadores" que, en abierta discrepancia con Carrillo, empezó a provocar la salida del partido de personas relevantes en sus cuadros dirigentes. La pérdida de importancia electoral del PCE dejó a este partido solo con cuatro diputados en las elecciones de 1982, ganadas por el PSOE con 202 escaños, lo cual marcó al partido comunista el camino de la marginalidad. Carrillo dimitió, fue sustituido por Gerardo Iglesias y Curiel se mantuvo como vicesecretario general hasta finales de 1987, cuando Izquierda Unida ya había echado a andar como asociación de grupos políticos con los que superar la debilidad del PCE en la vida pública española.
Pero la crisis continuó instalada entre los comunistas y Curiel terminó dimitiendo de su cargo a finales de 1987, tras intentar una alternativa interna a Iglesias. Muy desanimado sobre la marcha del PCE, se refugió en la docencia, aunque siguió siendo militante y estuvo entre los que apoyaron inicialmente a Julio Anguita para encaramarse al poder en el PCE y en Izquierda Unida. El giro radical adoptado por este y su grupo de confianza llevó a Curiel a abandonar definitivamente ese partido en noviembre de 1988, alegando "un alejamiento progresivo de la orientación eurocomunista, a cuya defensa he dedicado mis mejores esfuerzos". Curiel puso también su escaño a disposición del partido por el que lo había conseguido, para mostrar la coherencia de su actitud. El propio Anguita elogió esa decisión en su momento, señalando lo raro que era ver a un parlamentario renunciando al escaño que ocupaba al dejar el partido.
Dos años después ingresó en el PSOE. Entre 1993 y 1996 fue diputado por Pontevedra. En 2004 salió elegido senador por la misma provincia y ejerció como secretario general de los socialistas en la Cámara Alta hasta 2008, pero no entró en las listas para las elecciones de la legislatura siguiente. Eran tiempos de otras personas, otros dirigentes y otra generación. Últimamente realizó un gesto de apoyo al sector de Tomás Gómez en la conflictiva elección interna de candidato del PSOE a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Asimismo, ejerció como profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense.
Ha fallecido Enrique Curiel, una persona de izquierdas que luchó por la libertad y por la consolidación de la democracia

 Tenía 63 años. Una edad temprana para morir como temprana fue su incorporación a la militancia comunista en los años duros del franquismo. Luchó por la libertad y fue un hombre clave en los numerosos contactos y negociaciones que tuvieron lugar durante el intento de golpe de Estado de 1981, del que ahora se cumplen 30 años. Curiel, que era secretario del Grupo Comunista, se encontraba en el interior del Congreso cuando Tejero entró al frente de un grupo de guardias civiles, pero logró escapar de los golpistas para representar al PCE en las negociaciones citadas.
Ocupó distintos puestos de responsabilidad en la dirección del PCE y antes de su abandono del partido, por diferencias con el discurso político de Julio Anguita, fue vicesecretario general siendo Gerardo Iglesias el secretario general. Fue el único diputado que al dejar el partido por el que fue elegido, dejó su escaño en el Congreso.
Con posterioridad ingresó en el PSOE desempeñando las más diversas responsabilidades, desde concejal del Ayuntamiento de Madrid, hasta diputado y senador, pero su posición crítica con las políticas del Gobierno le supuso la exclusión de las listas a la Cámara Alta para las elecciones de 2008 y su alejamiento progresivo de ese partido. Ejerció asimismo como profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense.
Desde entonces fue habitual verle en reuniones y asambleas de Izquierda Unida, y en algunas tertulias televisivas defendiendo políticas y proyectos de convergencia de las izquierdas.
Fue siempre un amigo de CCOO y de las luchas de los trabajadores y estuvo presente en congresos y actos del sindicato. El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, con el que mantenía una estrecha amistad, ha declarado que "con Enrique Curiel desaparece un hombre honesto, una persona comprometida con sus ideas y con la democracia, por la que luchó en la dictadura y también cuando unos cuantos golpistas la pusieron en peligro. Le echaremos de menos".
Enrique Curiel será enterrado mañana, junto a sus padres en Vigo, y por expreso deseo suyo el féretro llevará una bandera del PCE. Esta tarde, a las 19 horas, en el Cementerio de La Paz (carretera de Colmenar, salida 20) se celebrará un acto de despedida en el que intervendrá el presidente del Congreso, José Bono.

lunes, 28 de febrero de 2011

"Barru, el mejor de la historia"

El ex portero del Barça recibe un sentido homenaje de despedida

MANEL SERRAS - EL PAÍS- 27/02/2011
 
  
Una camiseta amarilla con el dorsal número 16 quedó izada en lo más alto del Palau Blaugrana, junto a la de Óscar Grau, Xavier O'Callaghan, Enric Masip, Iñaki Urdangarín y Joan Sagalés. Era la del último superviviente de aquella generación de oro que, bajo la dirección de Valero Rivera, llevó al FC Barcelona a ser considerado el mejor equipo del mundo. David Barrufet, el portero mítico de aquel equipo, el capitán irrepetible, recibió ayer un sentido homenaje de despedida frente a 7.000 aficionados que corearon su nombre, vibraron cuando se colgó su camiseta y se emocionaron con sus palabras.
"Has sido el mejor portero de la historia del balonmano", le dijo su amigo Fernando Barbeito, ex compañero de vestuario, que ayer condujo el homenaje. Por la pista fueron desfilando jugadores de distintas etapas y entrenadores que quisieron abrazar a Barrufet en un día tan especial. Juanón de la Puente, Cecilio Alonso, Eugenio Serrano, Xavi O'Callaghan, Andréi Chepkin, Milan Kalina, Enric Masip, Christian Schwarzer y Lorenzo Rico, el portero que le dio la alternativa en el Barça. Después, todos los capitanes de las secciones profesionales del Barça, incluyendo a Carles Puyol, le ofrecieron sus brazaletes.
No faltó Valero Rivera, el técnico que le situó en la portería en el colegio Safa a los ocho años y que, después, le permitió debutar bajo los palos del primer equipo del Barça el 22 de diciembre de 1988, para parar un penalti ante el Puleva. "Tenía físico para ser un gran portero", señala Rivera. "Era grande, tapaba bien y era inteligente. Sabía anticipar el lanzamiento".
Barrufet no solo se afianzó en la portería del Barça sino que se convirtió en el portero de la selección española y culminó una carrera llena de éxitos. Su palmarés es el más amplio que haya logrado cualquier jugador de balonmano, con 71 títulos. Entre ellos, 7 copas de Europa, 2 Recopa, 1 Copa EHF, 11 Ligas, 10 copas del Rey, 2 medallas de bronce olímpicas en Sydney y en Pekín, 1 oro en el Mundial de Túnez 2005, 3 platas y un bronce en campeonatos de Europa.
"Los recuerdos se me acumulan y todos son buenos", comenta el que fue considerado mejor portero del mundo en 2001 y 2002. "Sin embargo, me viene a la cabeza el día en que Iñaki Urdangarín [junto a Barbeito, su mejor amigo en el vestuario] me anunció que dejaba el balonmano. Esperó a que el árbitro pitara el inicio del partido de la final de la Copa de Europa de 2000 para acercarse y decirme: 'vamos a ganar, porque será mi última copa de Europa'. La conseguimos, pero aquello fue un marrón".
Barrufet se despidió del Palau Blaugrana el pasado 8 de mayo en el último partido de la Liga Asobal. Ya entonces el público le dedicó un primer homenaje, colocándose camisetas con el dorsal 16 y convirtiendo el pabellón en una fiesta de tonos amarillos. El portero del Barça renunció a las vacaciones de verano para incorporarse al departamento jurídico del FC Barcelona. Mantiene la vinculación con el balonmano como presidente de la Asociación de Jugadores y directivo de la RFEB.
Revivió la magia del Palau Blaugrana por última vez. Después del que el Barça ganara con holgura al Chambery francés por 38-23 y se asegurara la clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones, Barrufet pisó la pista y se convirtió en el gran protagonista de la tarde. "Quiero daros las gracias a todos", dijo intentando contener las lágrimas, acompañado de su esposa y sus dos hijos. "El mejor título es el cariño que siempre he recibido de vosotros".

domingo, 27 de febrero de 2011

"El balonmano me ha dado sensaciones preciosas"

Ex portero del Barcelona. Retirado con 40 años, el club homenajea hoy en el Palau al capitán del ‘dream team' y mejor meta del mundo en 2001 y 2002 

NOELIA ROMÁN- PÚBLICO -27/02/2011
 
 
Barrufet abandona su oficina de abogado en el club y contempla la que fue su casa durante más de 20 años.

Barrufet abandona su oficina de abogado en el club y

contempla la que fue su casa durante más de 20 años.

Como dijo Pep Guardiola, David Barrufet (Barcelona, 1970) es uno de esos mitos azulgrana -él, siempre humilde, declina el calificativo- que, con la friolera de 71 títulos y un comportamiento ejemplar durante 22 años, ha universalizado al Barça. El club, que lo ha recolocado como abogado, se lo agradece retirando la camiseta con el número 16.

"Otro dream team' es inviable; no hay ningún equipo como aquel"
A unas horas de su gran fiesta, ¿siente más emoción, curiosidad o nerviosismo?
Más que nada, curiosidad. Emoción, hasta que no llegue el momento, no. Pero tengo ganas de que llegue, eso sí.

¿Cómo se lo imagina?
Es mejor que sea sorpresa; si te creas expectativas, igual te puedes quedar con un punto de desilusión. Será perfecto.

¿Teme emocionarse demasiado?
No. Si me emociono, no tengo por qué esconderme. Y, si lloro mucho, sacaré los kleenex.  

"No le podía fallar a mi hermano y creo que lo he hecho bastante bien"
¿Desea que pase ya para sellar una etapa?
Tengo ganas de que pase para vivirlo, pero no para cerrar una etapa.

En su despedida, hizo 19 paradas e incluso marcó un gol en un Palau vestido de amarillo. El homenaje va a tener difícil superar eso.
Y el gol no estaba preparado, ¡eh!. Sí, fue impresionante. La gente hizo aquello por sí misma y fue muy bonito. Yo salí y pensé: "Hoy no paro ninguna". Pero salió todo muy bien. Estas muestras de cariño de la gente son las que indican que tu carrera ha sido un éxito.

En 22 años, ¿tuvo algún momento de decir: "Lo dejo"?
No. Los malos momentos me sirvieron más bien para demostrar que podía estar aquí. Procuraba que durasen poco. Lesiones he tenido pocas, pero, cuando las superaba, salía con más fuerza para demostrar que lo echaba de menos y que podía seguir jugando.

¿Ni siquiera tras la muerte de su hermano?
Al revés: me propuse que, a partir de entonces, todo lo haría por él y lo tenía que hacer incluso mejor. Tenía la ilusión de dedicarle mi carrera deportiva. No le podía fallar y tenía que ir cada día a entrenarme fuerte y a hacerlo mejor. Creo que lo he hecho bastante bien.

¿Su título más emotivo?
La Supercopa de Europa que ganamos en el Palau en 1998; fue justo después de la muerte de mi hermano, con toda la familia aquí. Y también el reconocimiento de la gente del Palau en mi despedida.

"El balonmano debe replantearse; el dinero negro le ha hecho mucho daño"
¿El más inesperado?
El Mundial de 2005. En otros torneos, decíamos: "Vamos a ganar". Pero en aquel dijimos: "Vamos a pasar el rato, a disfrutar", y acabamos ganando. Quizá esa es la clave. Tuvimos un punto de suerte y luego todo salió rodado.

¿El Mundial es el título que le ha llenado más ?
A nivel de selección, es el más importante. De niño ves a los futbolistas que ganan el Mundial y piensas: "Debe de ser una pasada". Es lo máximo a lo que puedes aspirar junto a unos Juegos. Es brutal. Con mi club, las siete Copas de Europa, claro.

Además, fueron pioneros.
Sí, el waterpolo ya había ganado, pero nosotros lo hicimos antes que el baloncesto y el fútbol, aunque ellos han sabido aprovecharlo mejor que nosotros: a los diez días, ya nadie se acordaba.

Con el dream team' de Valero vivió la época dorada del balonmano. Luego llegó el Mundial y después empezó el declive. ¿A qué lo atribuye?
A que perdimos cuota de pantalla en favor de fútbol sala. La tele es muy importante y más para un deporte minoritario. La gente consume lo que ve y por eso, mientras el balonmano caía, el fútbol sala crecía. Tampoco supimos rentabilizar el Mundial; la federación no lo hizo bien.

La Asobal también ha perdido potencial.
Sí, pero quizá deberíamos perder un poco más para crecer de nuevo. Hay que aprovechar esta crisis para poner este deporte donde debe estar. No podemos gastar como se gastaba. Hay que replantearlo todo: sueldos, presupuestos, competición; no tiene sentido que haya gente que no cobra. Hay que hacer un esfuerzo para que desaparezca el dinero negro, que nos ha hecho mucho daño.

Una racha como la del dream team' ahora sería impensable, ¿no?
La cosa ha cambiado mucho, la competitividad es mucho más grande y tampoco hay ningún equipo como aquel nuestro. No veo viable repetir una hegemonía tan grande tantos años seguidos.

¿Valero es el entrenador que más le ha enseñado?
Sin duda. Él fue quien me trajo al Barça y quien confió en mí. Lo conozco desde que tenía ocho años: era mi profe de gimnasia en el cole.

¿El compañero que más le ha marcado?
Lorenzo Rico. Él me puso a su rebufo y me hizo su protegido. Al mes de estar aquí, me dijo: "Tú serás mi sucesor". Y yo le contesté: "Mira, no me vaciles". No me lo podía creer y él siempre me lo recuerda.

¿Lo mejor que le ha dado el balonmano?
Los amigos y muchas sensaciones preciosas.
 

Tres más

Messi, Villa y Pedro sellan un trabajado triunfo del Barcelona en Mallorca en el que se reivindicaron Pinto, Adriano y Keita

LUIS MARTÍN - EL PAÍS-- 26/02/2011
En el Barcelona no hay suplentes, hay futbolistas que juegan más y otros que juegan menos. Eso suele explicar Guardiola y eso demostraron tipos como Pinto, Adriano o Keita, referentes en el vestuario por lo mucho que aportan dentro y porque siempre que aparecen en el campo aportan lo suyo. Así ocurrió en Palma de Mallorca. Suelen jugar casi siempre en la Copa pero aparecen poco o nada en Liga y Champions. Les tocó dar un paso al frente y darle la razón a su entrenador cuando dice que los títulos los ganan toda la plantilla, no 11 jugadores.

MALLORCA 0 - BARCELONA 3

0 - Mallorca: Aouate; Cendrós, Rubén, Nunes, Ayoze; Nsue, Martí, De Guzmán (Tejera, min. 71), Joao Víctor (Pereira, min. 60), Castro (Aki, min. 68); Webó.
3 - FC Barcelona: Pinto; Adriano (Montoya, min. 85), Piqué, Abidal, Maxwell; Keita, Busquets, Iniesta; Messi, Villa (Bojan, min. 70), Pedro (Afellay, min. 70)
Goles: 0-1. min. 38: Messi cabecea el balón por encima de Aouate tras un magnífico pase de Keita; 0-2. min. 56: Villa, rozando el fuera de juego, rompe la defensa en línea del Mallorca, regatea al portero y marca a puerta vacía; 0-3. min. 65: Pedro clava el balón en el ángulo opuesto al que se encontraba Aouate.
Árbitro: Velasco Carballo (comité madrileño). Amonestó a Martí.


Al Barcelona le costó lo suyo hacer los deberes y superar al correoso Mallorca, al que terminó por machacar. No le fue fácil encontrar el camino, porque faltó precisión, el ritmo en la circulación del balón fue más lento de lo habitual, y tampoco resolvió los duelos personales. Con dos líneas muy juntas cerró espacios el Mallorca, solidario y muy dinámico en el centro del campo, que llenó de gente, hasta cinco jugadores, y de trabajo. Especialmente activo se mostró De Guzmán, que parecía estar en todos los sitios para desesperación de Iniesta. Barrió el de Fuentealbilla la medular, asumiendo el papel principal que le exigía el guion. Con los rivales encimando, sin espacios, le faltaron líneas de pase. No las encontraron tampoco los dos centrales, así que se encalló el Barcelona en el inicio. El equipo de Guardiola, fuera de onda, llegaba tarde a las jugadas divididas y no alcanzaba a dar tres pases seguidos, por lo que no encontraba nunca superioridad.
El partido cayó en barrena, y enfiló al terreno que quiso el Mallorca, que se creció. Arrastrado por De Guzmán, se acercó antes el equipo de Laudrup al área de Pinto que al revés, lo que incomodó al Barcelona de tal manera que llegó a parecer descontrolado. En tales condiciones, no se activaba a Villa y a Pedro le ahogaron mientras Messi buscaba el sitio. Fue suficiente con que lo encontrara y con tres pases bien dados para que la resistencia local se fundiera. Camino del final de la primera parte, Aouate apenas había sido exigido cuando Busquets se la dio a Iniesta y el manchego a Keita, que activó la llegada de Messi al área con un servicio de cuchara. La Pulga hizo el resto: controló con la cabeza a la carrera y remató, otra vez de cabeza, para mandar la pelota a la red. Un golazo, sutil, propio de quien juega como un personaje de Oliver Twist, que diría Terry Venables. En el primer partido como titular en Son Moix, marcó el cuarto gol en suelo balear y sacó a su equipo del atolladero. Otra vez, Leo fue decisivo como nadie.
Sería injusto culpar a las tres novedades en el equipo del juego espeso del Barcelona en el primer tiempo. Muy al contrario, terminaron reivindicando su derecho a sentirse importantes y útiles en este equipo. Si fuera del vestuario quedaban dudas, demostraron que están para lo que se les pida. Al contrario, tiene mérito Laudrup, que como suele se ingenió un buen dispositivo con lo poco que tiene. Nunca había perdido contra el Barça en los tres partidos que le disputó antes y si sucumbió fue por un toque de genialidad de un futbolista imparable. Contra el repertorio de La Pulga, puro talento, parece imposible luchar. De cabo a rabo lo intentó el Mallorca, que se fue valiente a presionar la salida del balón, cerró espacios, discutió todos los balones, buscó en largo, apretó en corto y fijó las marcas atrás hasta que no pudo más.
Tan pronto como el Barcelona puso la quinta en la circulación del balón, dobló la rodilla el Mallorca. Le dio la puntilla al partido Villa, en el inicio de la reanudación. Tras un excelente pase de Busquets que le abrió el camino a un mano a mano contra Aouate, el asturiano no perdonó y la primera vez que olió el gol superó la salida del portero para terminar empujando a puerta vacía. A partir de entonces el Barcelona fue reconocible y, como si jugara con Valdés, Alves, Puyol y Xavi, se adueñó del partido, al que ni con el marcador en contra le perdió la cara el equipo de Laudrup.
Pero contra un remate como el de Pedro, que firmó el tercer gol, hay poco que hacer. Fue un golazo su disparo desde la frontal a la brasileña. El canario se sacó de la manga eso que llaman folha seca y aquí paz y después gloria. Tres goles y tres puntos más. Así escribe el Barcelona su historia en esta Liga.